04 abril, 2012

Incendios controlados, 4

Obra de teatro en tres actos. Los hechos se ordenarían en sentido inverso, eso ayudaría a desvelar paulatinamente la verdadera naturaleza de los personajes. El escenario se dividiría en dos plantas, interactuarían los ruidos de los vecinos de arriba y los de abajo,  la actuación de arriba y abajo son simultáneas, aunque tal vez se ralentice o se congele la otra cuando sea necesaria la atención en uno de los dos niveles. The plot: ante el aumento de la factura del agua los vecinos del primero empiezan a sospechar que sus vecinos de arriba, tras la reforma, han conectado toda su instalación de agua caliente, comenzarán a cortar el agua caliente antes y después de cada ducha a través de un mecanismo instalado en el pasillo de la comunidad. Abajo viven cuatro mujeres: abuela, madre y dos hermanas. Arriba un matrimonio con un hijo demasiado mayor una hija mucho más joven, adolescente. 

13 marzo, 2012

El cansancio de la @


Llevo años años oyendo estas cosas y solo van a peor. La culpa es del populismo y el populismo es el producto de la ignorancia. El lenguaje no es sexista, la ignorancia sí lo es.
interesante también esta semana el artículo de El País en el que Pedro Álvarez de Miranda pone un ejemplo triste/divertido sobre el principio de economía del lenguaje:
... puedo decir que 'el perro es el mejor amigo del hombre' para significar, en realidad, esto: 'los perros y las perras son los mejores amigos y las mejores amigas de los hombres y de las mujeres'.
El vídeo es un repaso de esta actualidad tonta de las últimas semanas que he encontrado a través de Carlos Leáñez.




05 marzo, 2012

Incendios controlados, 3

El capítulo 9 del Ulysses. Un libro que estudie los pormenores, que pormenorice algunas de las teorías que Joyce avanzó sobre el de Stratford. El libro de Bryson, pero también ese estudios con documentos facsímiles que encontré en Waterstone's, los libros perdidos, instrucciones para hacer un Primer Folio, recuerdo de Asís Guillén, influencia en Shakespeare del primer volumen del Quijote, que se tradujo a tiempo al inglés y que hay indicios de que llegó a manos del padre Hamlet.  Shakespeare es Hamlet y es el padre de Hamlet y es el negro chofer, un libro sobre el desdoblamiento de todo autor, la personalidad múltiple de Stephen que es Leopold Bloom y Molly y Milly. Pessoa, etc. 

27 febrero, 2012

Incendios controlados, 2

Cómo ordenar mis Ejercicios para piano... De un tiempo para acá me he dado cuenta de que esa colección de relatos perdía su cohesión en los títulos, demasiados títulos de los que me sentía demasiado contento. 
Detrás de estos relatos en los que empecé a trabajar en la biblioteca de Libreros en 1994 en lugar de estudiar, la música unía los textos y por unos días estuve convencido de que una serie de ejercicios podría ser más abstracto y más concreto. Yo me entiendo. Pensaba en algo así como: Ejercicios de calentamiento, Posición fija, Escalas en terceras, Ejercicios de destreza de los dedos, Ejercicios para la mano izquierda... 
Le envié mis borradores a Celia Camarero, conversamos sobre un orden lógico y uniforme, una serie de ejercicios de aportaran, diesen trasfondo a esta colección de relatos. Un orden más coherente si eso tiene algún significado. 
Luego me he divertido buscando un orden, un esquema por el que pasar por los Estudios para piano de Chopin. Antes de terminar de esbozar la idea ya me estaba resultando divertida por irresponsable, no era ese el espíritu del libro, era más como hacerme un disfraz, un disfraz insoportablemente pedante, irresponsable. Parecería que los textos se habían inspirado en la música y eso me sonaba falso. Lo terminé como se termina un crucigrama que ya no te importa, todo estaba malinterpretado: el protagonista de viajes interiores parecería un Charlot bajo «Le papillon», la Op. 25, N.º 9. Antes la Op. 10 y para cerrar los «Trois nouvelles études».
Y después, viendo la lista de estudios y ejercicios que Celia propuso, a petición mía, claro, empecé a pensar que en este punto todo lo que fuera más iba a empezar a ser menos. 
Ha sido divertido... La solución final será la más sencilla. 

25 febrero, 2012

Incendios controlados, 1

Los relatos por escribir de un libro desgajado del anterior: el libro nuevo, Diez mil ciervos, solo apuntado, y formando una lista que tendré que revisar cuando termine esto que no defino y en lo que estoy ahora, será una rara novela sobre la vida de algunos personajes deshadados y desalmados en Irlanda. Cosas como: el poema «Ephemera» de Yeats traducido por Cernuda, una mujer que despierta en Madrid no sabe en qué habitación, esa misma mujer años después en Irlanda habla de Hegel en un cuarto en 16 The Mall, una antología de la música de aquella época, un muchacho se sienta en la estúpida cocina de un piso de estudiantes a imitar a Borges en una ostentosa metáfora sobre la construcción de Europa, ese tipo de cosas...

21 febrero, 2012

Proyectos futuros, Incendios controlados, 0

Entre esas láminas de Echner amarillas de tabaco, Juan José Jaramillo Arango me pregunta en una entrevista en el Alcaraván que por qué hace más de seis meses que mi blog no tienen entradas.
—¿Seis meses? Coño...
—Sí... como seis meses— me dice con su habla tranquila.
Pero cuando miro el blog son ocho, puede que porque dedico el tiempo a mirar en el teléfono artículos sobre «paralaje» o «procrastinar». "Cras te victurum, cras dicis, Postume, semper", Marcial. El soneto de Lope de Vega, "Siempre mañana y nunca mañanamos", que en un tiempo solo conocí como título del poema de La casa encendida de Rosales. Pero me distraía:  
—Creo que ese es el problema de mi blog, más fácil cualquier pequeña frase en Facebook o Twitter.
Saca la grabadora.
—Está bien, empecemos la entrevista.

Ordenar en la medida de lo posible todos estos fragmentos de tiempo, de ideas, para construir algo debe ser la labor de toda vida inútil, partiendo del hecho de que toda vida es inútil y el tiempo es una convención.
Tal vez deba dedicar este espacio a anotar ideas que solo yo y mal sé a dónde quieren ir, algo que intenté hacer en un lateral del blog que podía haber titulado «La lista de la compra» pero no recuerdo cómo titulé. Entradas y más entradas sobre lo que haré en este espacio y luego poco. Ideas no concretadas, libros que quisieras escribir, incendios controlados.

04 julio, 2011

Caja de Borges y Cortázar


Una caja solo para Borges y Cortázar, eso es bastante. Fotografía de la caja vacía tras la última mudanza. Entonces pensé que no desde ese ángulo no había ningún dato, que en algunas imaginaciones los libros pueden seguir ahí dentro junto al contenedor.

16 junio, 2011

Presentación de "Por eso escribo, por eso" de Josefa Sánchez Sousa

Un sueño. Las cosas comienzan en un momento dado, van hacia los extremos, se desdibujan. Por eso no recuerdo cuando conocí a Pepita. Qué día primero vino a la tertulia hace más de quince años.
Hay en literatura, no saltos generacionales, sino encuentros y actitudes. Ella, que venía de una poesía tradicional tenía actitudes contemporáneas, las tiene porque busca en las intersecciones las palabras sin miedo a perder o a profanarlas: sabe que la vida es un único intento.
Ella, con su humildad, nos enseña a todos los que escribimos que siempre sabemos demasiado poco y que el resultado de lo escrito no depende de los conocimientos sino del valor para dar el salto.
Por eso ella, tú, Pepita, escribes desde la literatura en donde otros escriben desde la impostación, desde la necesidad de querer ser. Tú escribes desde la necesidad de expresar sobre el papel, de fijar el dolor y la alegría.
Comencé a pensar en ti como una verdadera escritora, a entender que más allá de los juegos verbales eres escritora, a partir del proyecto de tu abecedario: escribías un relato con cada una de las letras, formados por palabras llenas de esa sonoridad. Tú dices que yo te di la idea a partir de la ñ, yo no lo recuerdo, pero escribías y no era un divertimento: más allá del juego querías construir, tenías un proyecto que iba más allá de ti y tu naturaleza. Esto parece anecdótico pero no lo es, es parte de tu actitud y tu carácter frente a la literatura, significa que cuidas y defiendes aquello en lo que crees. 
Crees además en otras cosas, y las defiendes con convicción: hablo de las palabras y su uso, hablo de tu pintura, hablo de tu trabajo como modista durante tantísimos años, hablo de Margarita, de Teresa, de Maruchi, de tus recuerdos de los tres años, de la seguridad con que cada jueves has caminado hasta el Ateneo para compartir tus palabras… del año extraño en que una tertulia de quince o veinte personas se vio reducida (por final de estudios, por vuelta al país, por situaciones familiares) a casi tres personas: Luis Mundaca, tú y yo, que nos reunimos con la misma convicción durante ese año extraño. Hablo de las palabras tuyas a través de los años, robadas al tiempo, a los fogones, a la noche sobre el ruido de la tele o nada más despertar: poemas, cuentos, aforismos, pensamientos, los juegos verbales que nos sostienen sobre la nada.
Los sueños son un ejercicio de la memoria, un ejercicio de realidad para saber ser de este otro lado, sea lo que sea lo que eso significa, y Pepita, Josefa Sánchez Sousa, cerca de cumplir noventa años, sabe como yo que la realidad está a uno de estos dos lados, aunque quién sabe en cual. Lo importante es que del otro lado en el que hemos caído intentamos ordenar ese sueño con las palabras y con el cariño, que son, al fin y al cabo, las dos grandes ilusiones de este sueño o de esta vigilia.

Libro desarrollado por la Asociación Cultural PentaDrama y editado por Luso-Española de Editores.
Podréis encontrarlo en las librerías: Cervantes, Hidrya y Víctor Jara. 

01 junio, 2011

Alfonso Reyes: Cuestiones gongorinas, 60


He encontrado la nota en una libreta de 2001, una cita de Alfonso Reyes que siempre repito de memoria y ahora he comprendido que, como cualquier imagen, como el recuerdo de una habitación o de una cara, ha crecido o menguado, se ha metamorfoseado. Se la he dicho a amigos de los dos continentes y ahora veo como ha ido variando con los años.
Esta es la frase que repito de memoria a mis amigos:
Es lo malo de los libros que no se publican: que se le va a uno la vida en reescribirlos. 
Y esta es la cita original:
Esto es lo malo de no hacer imprimir las obras: que se va la vida en rehacerlas.
Al buscarla exactamente en internet veo y recuerdo que la saqué de las Discusiones de Borges. Si es así la encontré a principios de 1995, cuando leí en Irlanda los cinco tomos de Borges en la edición de Círculo de Lectores. Eso suma dieciséis años. Me llama la atención cómo la frase ha venido a transformarse en el español peninsular, sí, pero también a mi tono de expresión, a una forma propia de decir las cosas. La memoria es una traidora comodona que nos ayuda en todo: borra los estambres del dolor, redibuja la forma más hermosa para hacer la vida más llevadera.
Más allá de esta meditación acerca del tiempo la nota sirve, con su traducción, para muchos amigos a los que animo y a veces he obligado a publicar.

13 mayo, 2011

Revista Atril, Número 7




La Gaceta de Salamanca, (c) Foto de Chema Guzón, famoso por no esperar ni a que se sienten los ponentes, a veces sin esperar ni ha que lleguen los protagonistas!


Siete es el número perfecto porque así lo hemos decidido los humanos, pero todo, hasta en la ciencia son maneras de entender el mundo, convenciones: como que siete es número primo igual que lo es el once.  Once son en realidad los números publicados de Atril. Y diecinueve, que son los años que llevamos reuniéndonos en tertulia, desde que en 1993 ocho amigos (y aquí ya no hay número primo) nos juntamos para hacer algo entorno a la literatura. Desde entonces casi trescientos escritores han sido Atril.
Veréis, el asunto de si esta revista es el número siete o el once se debe a un cambio de numeración: de pronto decidimos que la revista, su gráfica y también su poética, habían cambiado. Pero con el tiempo se aprende que nada cambia tanto, nada tiene tanto margen de maniobra porque la realidad es una cosa que está por encima de lo real.
Ahora, esta vez veintitrés autores, otro número primo, divisible solo por uno y por sí mismo, han participado en la revista. Son veinticuatro si no quiero forzar la cábala contabilizando a Ricardo Piglia, con este fragmento de Nombre falso, una nouvelle en la que ya están todas sus marcas y que nos ha cedido con gusto. Todos los autores, creo yo, han cedido sus inéditos para una revista joven en números, comparándola con todas las grandes publicaciones.
Ya he dicho que Atril es además un proyecto gráfico y en eso sus ilustradores, buenos amigos que con ilusión y por gusto han dibujado para los textos de Raúl Brasca, el cubano Ángel Martínez Niubó, José Daniel Espejo, o Víctor Balcells, etcétera, y han acompañado al resto.
Haré el resto del repaso: Dimitra Christoforidou, Sonia Betancort, Graciela Amador, el querido Antonio Piedra, José Ramón Ripoll desde Cádiz, a Mercedes Marcos, Celia Camarero, Paula Varela, que se cruzó con Sonia en Buenos Aires y el mismo día, pero años más tarde, se cruzó unas horas conmigo y con el café en Palermo. Pablo Sánchez Herrero, Óscar Borona, Sara Herrera Peralta, otra intersección desde París en una cena entre amigos, mi partener de Hostal Praga Juan José Mediavilla, lean sus microrelatos, Luz Mercedes Orrego Morales, Daniel Drexler, Mercedes Díaz Villarías, Luis Arturo Guichard, Raúl Aragoneses, que además ha corregido con diligencia las pruebas de la revista, Ana Martín Puigpelat y Rafael Courtoisie…
Como veréis intentamos publicar, a partes iguales pero sin fundamentalismos, poemas y relatos acompañados de los trabajos de once artistas: Alejandro Santos de Isla, Álvaro Santamaría, Juande Méndez, Luis Felipe Comendador esta vez del otro lado de las letras, pero siempre del mismo lado de la creación, José Zazo, Pablo S. Herrero, Jesús Pastor Sanz, Pablo Pino, Aquilino González, Mercedes Díaz Villarías, y Max Hierro. 
Y todo esto gracias a las Librerías Víctor Jara e Hidria  y a Amarú ediciones, que se empeñan en apoyarnos en cada número y en acogernos en sus casas que son las de la literatura. Aquellos que os quedéis sin vuestro ejemplar podréis pasar por allí para recoger otra.
En fin, últimamente me ha gustado jugar con la idea de que este iba a ser el último número, ya he dicho que siete es un buen número y aunque las páginas, treinta y seis, se pasan muy deprisa, el trabajo es complejo. Luego, cuando sale de imprenta, cuando lo tienes entre las manos, empiezan a aparecer nuevos nombres en tu cabeza, y creo que al resto del equipo de redacción le pasa algo similar. Sonia tiene ya nombres escondidos a los que llamar, como los tienen Juanjo e Inma o Raúl Aragoneses. Así que supongo que seguiremos: hay que escribir mientras te lo pida el cuerpo, hay que pintar, hay que interpretar una música que nos recoja a todos.
Por lo pronto espero que disfrutéis de estas páginas.

20 febrero, 2011

Todo en mí es falso menos yo


Nota encontrada al final de la liberta de "paperblanks" que ellos llaman "de bolsillo", y que por eso está magullada, porque ha servido para todos los últimos libros de poemas y para líneas huérfanas como ésta.
«Todo en mí es falso menos yo».
¿Qué es?:
  • Un poema.
  • Un relato.
  • Un título. 
Si os apuntáis al plebiscito podemos elegirlo a votos.

07 enero, 2011

Fragmentos de una música

Fragmentos. Así comencé titulando un libro que luego pasó a llamarse Epigramas y por fin Materia del eclipse. Todo es fragmento o falta de otra cosa o eclipse, no eclipse.
Así, voy a empezar a soltar aquí los fragmentos, a guardar aquí los fragmentos de ese accidente, los restos del incendio. Como esta nota encontrada en un vídeo en internet. No sé de de dónde procede, pero me interesó y la utilicé en un relato de Perro callado en el que hablo de Arnold Schönberg y la música tonal.

30 diciembre, 2010

Guille y su lápiz, por Quino

Con seis o siete años mi tía empezó a regalarme los cuadernos de Mafalta que he ido reinterpretando con la edad. Crecí y aprendí con Quino muchas cosas.
Pues de todas esas viñetas, hay una que he repetido y de la que le hablo a los amigos cuando dilucidamos sobre el hecho creador. Sobre la sorpresa que resulta algunas veces al terminar un relato que empezó sin saber hacia dónde dirigirse. Una sorpresa que en mi caso no sucede con el ordenador, sino con un lápiz y una libreta y que me llevan siempre a la imagen de Guille sujetando su lápiz. Aquí la dejo, para cerrar un año nuevo y abrir otro.

17 octubre, 2010

Las labores del silencio: Luz Mercedes Orrego Morales

Luz Mercedes Orrego Morales es una colombiana que habla de su ciudad, Medellín, como de un lugar lejano en la memoria. Pero hay que decir que esto no es preciso, porque es media verdad.
Mercedes habla de todo como de algo lejano: habla de su poesía, aunque se trate de un texto escrito en un hueco de una agenda esta misma mañana; de su vida en Salamanca ayer, o el año pasado, que viene a ella como un penoso ejercicio de memoria, como algo que quedó atrás y ya nunca le interesará del todo; y habla de su vida en Medellín…
Entre las dos ciudades y ese mundo interior, a través de los saltos posibles de la comunicación vía internet que casi le es ajena, y otra comunicación que le es más cercana: la que hay entre Filosofía y Poética, ha creado esta colección de casi cincuenta poemas.
La poesía ha salido —jamás alcanzaré a saber cómo— de las agendas y libretas de uso múltiple en las que nos lee cada jueves en la tertulia del Ateneo, hasta un libro ordenado cuyo título define a la persona: Las labores del silencio.

Fotografía: Benito González García.

Cuando Mercedes escribe, algo sincrético y humano mira hacia adentro en una lengua abierta y precisa que nombra, aclara, la indefinible realidad.
Sus poemas —breves, llenos, justos— solo se pueden definir con las mismas palabras que los dibujan.
Poco más me atrevo a decir: la envidia bien entendida —y el que quiere entender mal nunca entenderá nada— en un sentimiento muy sano.
Y yo envidio la poesía de Luz Mercedes Orrego. Espero que vosotros la envidiéis también, porque eso significará que la habéis aprehendido.

Casa de las Conchas, Salamanca, 16 de octubre de 2010

10 octubre, 2010

Creep, memorias en 8bits



Reducir la imagen a píxels, el sonido a bits... o cómo hacer con el relato. También versionable con un cuarteto de cuerdas o con un piano, cuando este Creep de Radiohead pasa tiempo sin sonar en casa o en el coche, siempre me trae la imagen del momento primero en que la escuché: estaba en Irlanda.

Entré en la habitación de Mac porque todos pululábamos con la casa y los poco días que no salíamos de fiesta no queríamos dormir. Mac estaba ya en la cama escuchado los cascos, se había comprado un disco nuevo en España y solo había encontrado una versión en cinta: Espera, que te la pongo. Me senté al lado de él en la mugrosa carpet de nuestra casa para poder ponerme sus auriculares. Entonces no pensábamos tanto en esas cosas, la alfombra o el fregadero o los bares. Entonces apretó "play" y sonó algo que tampoco decía mucho, una voz grave, raro... luego sonó la guitarra.

En Alemania, al año siguiente, compré el EP My Iron Lung. Junto a la imagen de la habitación de Mac en Irlanda está la del Volkswagen de Frank Müller, saliendo de Kaufbeuren mientras suena esa otra versión que decía "very" en lugar de "so fucking special" camino de Stuttgart en donde habíamos quedado con Yiyi. Horas extrañas que vuelven a 8 bit, lentas como el recuerdo de aquellos tiempos de Sligo, de la Tend Fest. 

La música me lleva, pero también la literatura, y tal vez aquí está —según releo las líneas anteriores— En busca del tiempo perdido, de la que estoy terminando el terminando el tercer volumen...

La música siempre me lleva a sitios: esta mañana pensaba en cómo la música tenía esa versatilidad en que la partitura puede ser interpretada por diferentes músicos transmite otra calidez, otra intención, otra calidad. Cómo llevar esa posibilidad a la literatura: imposible o indebido: no hablo de rapsodas, me refiero a que si en el texto cambiamos una coma lo estamos cambiando todo. En el texto es cada lector quien da su impulso y su tono. Claro que el autor puede jugar: robar píxeles, notas, bits... ¿cual sería el símil para el texto? Tal vez la memoria fragmentada, pero no sé lo que quiere decir eso y, provablemente, ya se haya hecho.

Y por ahí va encaminado el tema, como me dice Luis Mundaca:
... una forma de sintetizar el cuento para que, de una forma un otra, pueda ser desdoblado, alguna encriptación. Cómo hacer para que un cuento sea mal escuchado o, un caso así, no escrito por completo pero que mantenga toda la información inicial. ¿Existe el cuento entrópico?
Yo no hubiera dicho mejor. Sonia tiene razón en lo que dice, refiriéndose al microrelarto como opción,  pero no va por ahí mi idea que es más de índole creativa: el microrelato es el pixel, la imagen a través del aumento del pixel es otra forma de creación, no es el recorte de un cuadro de Turner sino una reinterpretación. O como dice Luis:
Supongamos que escribo: “El hombre se sentó en una silla del bar”, ¿Podemos decir que se mantiene la información de tal frase si escribo: “Hombre se sentó en silla bar”?

06 septiembre, 2010

Los productos del azar.


Tarde de música y matemáticas. digamos que dos o tres años sin escuchar mis discos de Red Hot Chili Peppers. Empecé por orden los cuatro discos que tengo: no. En realidad obvié el que para mí sigue siendo mi disco favorito.
El caso es que comencé con Blood Sugar Sex Magik (1991-1992), luego Californication (1999-2001) que sigue siendo en contra de todos esos superentendido de los Red Hot un disco aburrido, formalmente perfecto, técnicamente pulcro, sin magia, sin vida, y luego By The Way (2002-2004), un disco más creativo, menos lineal al que, pese a sobrarle algunas canciones tiene algo.
Después he seguido en mi cuaderno, pero empezaron los compases de One Hot Minute (1995-1997). ¿Qué decir? Pese a los problemas creativos que el disco llevara consigo es el mejor de sus trabajos. Me apostaré algo con todos los integristas de la armonía, porque cuando pasen los años prevalecerá este Minuto caliente tal vez junto algunas canciones del Blood Sugar.
Esto me hace pensar en la complejidad del proceso creativo y además en la poca capacidad de los autores para juzgar su propia obra. Leo en la wikipedia que el pesado de John Frusciante se ha vuelto a ir de la banda: tres segundos de alegría, ha puesto en su lugar a su mejor colaborador o a su clon, el que le hacía la segunda guitarra en los directos.
Se debe un creador a su obra o a lo que le pida el cuerpo. Pienso en los proyectos grupales de músicos que fueron y no se soportan, como Guns n' Roses, ahora que Axel pulula por el mundo en solitario. En los grupos de un solo disco y un solo encuentro como el de Postal Service o Family, en los que debieran haberlo sido, como algunos dicen de Portishead... En un caos que reúne a David Navarro con otros tres tipos para componer trece canciones que superan a la diarrea creativa de los cientos de su otro guitarrista.
Qué difícil es que todo confluya, que las palabras y las notas se ordenen por azar y todo suene.
Escuchad One Hot Minute como un producto independiente, más allá y más acá del grupo, como el texto está lejos de los insoportables o amables autores puestos a desaparecer.

24 mayo, 2010

RevistAtlántica de poesía, nº.33



En abril se presentó el número 33 de la RevistAtlántica de Poesía, dirigida por José Ramón Ripoll. La Revista incluye la serie de diez poemas que abre mi Libro de la distancia y que, finalmente, he titulado «Abandonos» (paso de «Abstracciones» a «Abandonos» y viceversa no sé cuantas veces). Dejo aquí uno de los poema, tal vez al azar, tal vez no:

Julio es el más feliz de todos los meses, y a ti te lo debo. Abundante en síntomas que indican la fragilidad humana, ese culmen en que uno no es capaz de encontrar nada que lo supere, julio es el más feliz de todos los meses, aunque siempre está agosto, dispuesto a dar remanso, preparado para la calma, siempre un contrapunto.
Agosto es, para siempre, el mes en que me abandonas.
I can’t keep track of each falling robin.
Algo se me anuda despaciosamente en el pecho y pienso en las raíces que la lluvia remueve, y me digo a mí mismo ha de volver, tranquilo, ella ya ha vuelto.
Nada pasa dos veces.
No, ¿no ves que ella está muerta?
Deja ya de llorar, todos hemos muerto muchas veces.
Y no sé qué decir, salvo que el mes de julio es el tiempo insolente de la felicidad, que nadie atiende mis súplicas, que he matado y he sido muerto y siempre, de entre la confusión, aparece una misma brizna de hierba, irreal, pero significativa.
(Para un final de julio)
La revista presenta la compilación de cartas inéditas enviadas por Julio Cortázar a Félix Grande  —comprendida entre 1967 y 1983—, un dossier dedicado a Carles Riba, colaboraciones de Antonio Colinas, Armando Freitas, Leo Zelada, Robert Bly, Eduardo García, Antonio Tello, Ezequías Blanco, Miguel Cabrera, María Valupi, Luis Javier Moreno, Steven J. Stewart, yo mismo, Javier Arnaldo y Alberto Lauro.

15 mayo, 2010

FlashMob


Esta ciudad necesita que alguien se pare para empezar a moverse. cuando seguimos caminando tras otra parada en la Plaza de Anaya una pareja me preguntó:
—Oye por qué hacéis esto, protestáis por algo?
—No...
—Entonces...
—Es una acción callejera, arte.
No se convencían.
—¿No os ha gustado?
—Sí, eso sí, ha sido extraño...

08 mayo, 2010

La espera



Sábado noche. Mantener una bitácora no es tan fácil. Todo se impone a lo otro y a veces no importa tanto. Ahora estoy más en páginas paralelas: Hostal Praga, los sueños que recojo de la lectura impaciente para mi Manual del sueño. De todo este silencio brotarán varios libros. Al fin y al cabo la literatura es una labor callada. Es palabra callada. Saltar de una libreta a otra no hace ruido. No hay porqué. Hay un impulso. Y aquí seguimos.

Ilustración de Alejandro Santos de Isla para Historias Mínimas (2010).